POZA
RICA.- Parece ser que los dueños de los locales que se
encuentran en el centro de la ciudad no han entendido la situación crítica que
se vive en estos momentos, de credibilidad
y sobre todo de inseguridad, cuando lejos de apoyar al sector
productivo, suben la renta en una exacerbada ambición.
Héctor
Hernández Sosa, dice que cerrará su negocio de computadoras que comparte con
una farmacia en la calle 6 Norte de la colonia Obrera, por no poder pagar la
renta, que es de 10 mil pesos mensuales, cantidad rebasada por las pocas ventas
que en estos meses se han registrado aquí y en todo el país.
Precisamente en esa céntrica arteria otros negocios también han cerrado
porque afirmó Héctor Hernández, imposible pagar una renta de 20 o 30 mil pesos
por espacios mínimos, creo, que ningún negocio los da, lo que significa que,
sobrevivimos.
Luego de dijo que en su
particular caso, “pagamos diez mil pesos pero el espacio es apenas de 30 metros
cuadrados”. Sin embargo, agregó, el problema no es tal vez que sea muy cara la
renta y que los dueños se muestren insensibles o incomprensibles, sino que las
ventas se han reducido en relación a enero hasta mayo, hasta un cincuenta por ciento.
Esto,
dijo el propietario del cíber, provocará la expansión de negocios a colonias
apartadas del centro, donde las rentas apenas son de 600 y hasta mil pesos
“como ocurrirá conmigo”, pero además, este fenómeno que se da por la falta de
visión de los dueños de los locales genera más desempleo, que es otro
detonante.
Paradójicamente, solo los grandes consorcios si no están bien, pueden soportar la carga
crítica y precaria y la interacción en los negocios pequeños no existe,
problemática que agudiza conjuntamente otros factores que ponen en la boca de
todos un “Dios mío”.

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